Supongo que me hace falta otro blog, como un segundo pene en el codo. Pero lo cierto es que lo necesito. Necesito crear alter egos estúpidos y necesito enseñar a la gente lo que me pasa por la cabeza. No tengo vida interior.
Supongo que será menos trascendental que lo que fue con las migrañas. Más maduro que de lo que fue con el cereal. Será un mapache 2.0. En algunas entradas utilizaré un vocabulario bastante grosero, al que siendo justos, no estoy muy acostumbrado a plasmar en lo que escribo. Al principio me chocará bastante, como me choca cuando veo a una tia buena* sacarse el libro de Crepúsculo -así de sopetón- en el metro. Y me choca, me choca porque a lo mejor le he sostenido la mirada como unos veinte minutos, poniendo la cara de galán esa, que ponen los dibujos mangas cuando el personaje de repente se transforma en un valentino. A lo mejor la muchacha me ha sonreído y todo, pero llegados al punto de que se ha sacado el libro no importa, cuando se saca ese vibrador de 300 páginas, me indica que tiene tienen tanta mierda en el cerebro que al girarle el cuello le chirría. Puedo competir con los ciclados que le llaman teta, pero no puedo competir con ese vampiro virginal, fibrado, que brilla al ser golpeado por el sol. Antes los vampiros eran entes demoníacos que asesinaban a niños, ahora son maricas de instituto que utilizan acondicionador de pelo. ¿Y los hombres lobos? ¡no me hagais entrar ahi!
En fin, que cada uno lea lo que quiera. Antes para acostarte con las chicas bastaba con invitarlas a cenar, ahora tienes que llevarlas volando entre ramas de arboles o algo así.
* Dando especial enfásis a que el término tia buena lo designo a todas las mujeres de entre 18 años a 55, entre 1.20m a 2.10m y de peso entre los 45-120 kg. Que tengo los bioritmos destrozados.
Supongo que será menos trascendental que lo que fue con las migrañas. Más maduro que de lo que fue con el cereal. Será un mapache 2.0. En algunas entradas utilizaré un vocabulario bastante grosero, al que siendo justos, no estoy muy acostumbrado a plasmar en lo que escribo. Al principio me chocará bastante, como me choca cuando veo a una tia buena* sacarse el libro de Crepúsculo -así de sopetón- en el metro. Y me choca, me choca porque a lo mejor le he sostenido la mirada como unos veinte minutos, poniendo la cara de galán esa, que ponen los dibujos mangas cuando el personaje de repente se transforma en un valentino. A lo mejor la muchacha me ha sonreído y todo, pero llegados al punto de que se ha sacado el libro no importa, cuando se saca ese vibrador de 300 páginas, me indica que tiene tienen tanta mierda en el cerebro que al girarle el cuello le chirría. Puedo competir con los ciclados que le llaman teta, pero no puedo competir con ese vampiro virginal, fibrado, que brilla al ser golpeado por el sol. Antes los vampiros eran entes demoníacos que asesinaban a niños, ahora son maricas de instituto que utilizan acondicionador de pelo. ¿Y los hombres lobos? ¡no me hagais entrar ahi!
En fin, que cada uno lea lo que quiera. Antes para acostarte con las chicas bastaba con invitarlas a cenar, ahora tienes que llevarlas volando entre ramas de arboles o algo así.
* Dando especial enfásis a que el término tia buena lo designo a todas las mujeres de entre 18 años a 55, entre 1.20m a 2.10m y de peso entre los 45-120 kg. Que tengo los bioritmos destrozados.
